El Palacio de Santa Ana és un antiguo convento reconvertido en un lujoso hotel de cinco estrellas con spa. Los alrededores del hotel están cubiertos de verde y rozan el río Pisuerga, pero lo mejor del hotel es la gran piscina cubierta y el spa con baño turco que te permiten relajarte. Por otra parte el hotel cuenta con una amplia recepción con sofás y wifi gratuito que juntó a la gran sala del comedor le da un aire muy sofisticado y luminoso. Después de la entrada llegamos a la habitación 312, grande y luminosa que tenía una ventana que daba a la parte trasera del hotel que dejaba ver el río y una gran llanura de árboles un pequeño lago y un gran jardín con un manzano en un lateral. En la habitación, el minimalista con camas individuales, lámparas, pantalla plana y un gran baño con una bañera con hidromasaje y elegantes baños.





No hay comentarios:
Publicar un comentario